BATIDO

Batido

La fina lámina de oro posteriormente se corta en cuadraditos del tamaño de sellos que – una vez colocados, intercalados con hojas de papel, en paquetes especiales denominados «moldes» – son sometidos a numerosos ciclos de batido con martillos mecánicos. En la fase de percusión sobre el metal, la energía cinética de los martillos origina elevadas presiones específicas que provocan la extensión del oro sobre la superficie de los papeles de separación reduciendo posteriormente el espesor hasta obtener hojas de pocas décimas de micras, tan finas que resultan semitransparentes.

Si bien en la fase de batido se emplean tecnologías sofisticadas y maquinaria de vanguardia, el acabado se realiza aún hoy totalmente a mano: utilizando distintos tipos de martillos de formas y pesos diferentes el artesano batidor de oro «estira» las láminas convirtiendo la superficie en completamente lisa.