El dorado sobre superficies de pequeñas dimensiones y los retoques con hoja de pan de oro
El arte del retoque y del dorado de los detalles

En función de la forma y las dimensiones de la superficie puede ser necesario cortar la hoja de oro o plata en pedazos más pequeños para que sea más sencillo cogerla y para realizar del mejor modo posible le dorado o el retoque.

El dorado sobre superficies de pequeñas dimensiones

Herramientas :

• Hoja suelta.
• Cuchillo de dorador.
• Cojín o pomazón de dorador.
• Paletina de pelo de ardilla.
• Bruñidor de piedra de ágata.

Para el dorado de pequeñas superficies se utiliza siempre la hoja suelta, a cortar empleando Un cuchillo y un pomazón de dorador. Apoyar el cuchillo sobre el punto a cortar y, con un pequeño movimiento hacia adelante y atrás, proceder al corte apoyándose ligeramente sobre la hoja. Se debe prestar especial atención para no ejercer demasiada presión Y no dañar la piel del cojín o pomazón.

Después de que el pegamento elegido (bolo o mixtión) haya alcanzado en nivel perfecto de adherencia, proceder al dorado de las superficies cogiendo el pedazo de hoja, previamente cortado, con una paletina de pelo de ardilla y apoyándolo en la pieza sobre la que se está trabajando. La hoja de despegará rápidamente de la superficie. Proceder de este modo hasta cubrir completamente el objeto a dorar.

Para obtener un efecto muy brillante se recomienda aplicar la hoja con la técnica del dorado al agua y proceder con el bruñido de la superficie dorada. Para incrustaciones y pequeñas superficies es necesario utilizar bruñidores en piedra de ágata con puntas pequeñas y de forma apropiada. Se puede proceder con la fase de bruñido solo después de haber dejado secar la hoja y el bolo que se encuentra debajo.

Los retoques con la hoja de oro en el dorado

Herramientas :

• Hoja suelta.
• Cuchillo de dorador.
• Cojín o pomazón de dorador.
• Pincel de cerdas suaves.
• Paletina de pelo de ardilla.
• Pincel de pelo de ardilla o bola de algodón.
• Pincel o paño para la fase de limpieza.

Puede suceder que durante el proceso de dorado algunas áreas se vean dañadas de forma involuntaria o queden al descubierto. En este caso es necesario realizar retoques con pequeñas porciones de hoja. Este procedimiento se denomina «reparación del dorado».

Empleando un pincel de cerdas suaves humedecer la parte al descubierto, prestando atención de no dejar humedad en las áreas circundantes: los restos de agua podrían, de hecho, formar halos sobre la hoja una vez terminado el proceso de dorado.

Tras haber cortado la hoja a la medida necesaria, colocarla con la paletina directamente sobre la parte mojada, dando pequeños toques con un pincel de pelo de marta o con algodón. Se recomienda aplicar siempre un trozo de hoja ligeramente más grande que la superficie descubierta para no correr el riesgo de no lograr cubrir todo el área interesada.

Transcurrido el tiempo necesario para un correcto secado, retirar con un pincel las partes sobrantes de hoja.